Cuando proyectamos todo el curso, lo hacemos pensando en la formación complementaria en la universidad, en los intereses de nuestros alumnos, sus inquietudes, teniendo en cuenta que en nuestro campus conviven perfiles académicos muy variados con un objetivo común: aprovechar al máximo sus años en la universidad, tanto dentro como fuera de las aulas.
Por eso, la formación complementaria en la universidad juega un papel tan importante en el día a día de nuestros estudiantes, son actividades extraacadémicas que completan tanto su visión global del mundo, como sus conocimientos específicos en determinadas áreas, relacionadas o no con la titulación que cursan.
Formación complementaria en la universidad, un alumni emprendedor

Buen ejemplo de ello son las actividades que se desarrollan en el marco de Vida CEU, que tienen lugar todos los miércoles. Durante una hora, nuestros alumnos tienen la opción de asistir a charlas impartidas por expertos, en las que se abordan diferentes temáticas.
Recientemente, hemos recibido la visita de Nicolás Vela, alumni CEU y actual jefe de operaciones de la startup Examai. Esta actividad estaba, además, en el calendario de las programadas en el Club de Emprendimiento, aunque finalmente participaron estudiantes que no pertenecen al mismo, ya que generó un gran interés.

Durante la sesión de formación complementaria en la universidad, Nicolás compartió su experiencia profesional tras su paso por la universidad, así como el proceso de creación y crecimiento de Examai, una startup tecnológica especializada en el uso de IA aplicada al ámbito educativo. Examai desarrolla soluciones que permiten crear, corregir y evaluar exámenes y pruebas académicas de forma automatizada, optimizando el tiempo del profesorado y mejorando los procesos de evaluación. Cabe destacar que este proyecto fue seleccionado por la prestigiosa Universidad de Berkeley (California- EE. UU.) para formar parte de su programa de aceleración SkyDeck.
Como explica Santiago López, responsable de Vida Universitaria, “el objetivo de esta iniciativa era inspirar a los participantes, conectar la formación académica con la realidad empresarial y reforzar el espíritu emprendedor dentro de la comunidad universitaria”.

Patrimonio e identidad cultural
Por otro lado, los alumnos del Grado en Derecho asistieron a una formación complementaria en la universidad, esta vez se trataba de una charla impartida por el docente Fernando Gabardón, bajo el título La educación patrimonial como clave para preservar la identidad cultural.
El ponente analizó la evolución histórica y jurídica de la protección del patrimonio, centrándose en la educación patrimonial y en la evolución histórica de los mecanismos de protección del patrimonio cultural.

Desde el inicio de esta formación complementaria en la universidad, se puso de relieve una idea fundamental: la necesidad de salvaguardar los bienes culturales no responde únicamente a su valor material, sino a su condición de elementos esenciales de la identidad colectiva. En este sentido, la educación patrimonial se configura como una herramienta clave para fomentar dicha conciencia en la sociedad.
El análisis histórico situó el punto de inflexión en la Revolución Francesa de 1789, momento en el que la destrucción masiva de bienes culturales provocó una reacción que daría lugar al concepto moderno de patrimonio como bien del pueblo. A partir de entonces, surge la necesidad de protegerlo como patrimonio nacional, impulsando la creación de instituciones como los primeros museos públicos.
En el caso español, la ponencia abordó la evolución desde las primeras medidas adoptadas en la época borbónica, como la limitación de la exportación de obras de arte, hasta los efectos del expolio napoleónico y las desamortizaciones del siglo XIX, que supusieron importantes pérdidas patrimoniales. Estos procesos evidenciaron la fragilidad del patrimonio y reforzaron la necesidad de su protección jurídica.

El recorrido continuó con la consolidación normativa en el siglo XX, destacando la Ley de 1911 sobre patrimonio arqueológico, que introdujo importantes límites a la propiedad privada en favor del interés general. Asimismo, se hizo referencia a instrumentos como la expropiación forzosa, vinculados al desarrollo de infraestructuras y su impacto en el patrimonio.
Finalmente, en esta formación complementaria en la universidad se destacó el papel de la Constitución Española de 1978, cuyo artículo 46 consagra la obligación de los poderes públicos de garantizar la conservación y promoción del patrimonio histórico, cultural y artístico.
La ponencia concluyó subrayando que la protección del patrimonio no nace de forma espontánea, sino como respuesta a su destrucción, evolucionando hacia un sistema jurídico cada vez más sofisticado.
Como conclusión, cabe destacar que la formación complementaria en la universidad no sustituye ningún conocimiento académico sino que lo amplía, permitiendo al alumno aplicarlo y contextualizarlo en diferentes entornos.

