El salón de actos de la Universidad CEU Fernando III acogió la XXI Exaltación de la Cuaresma, un acto ya consolidado dentro de la programación anual impulsada por Vida Universitaria, en el marco del Vicerrectorado de Estudiantes. La cita volvió a convertirse en un espacio de encuentro y reflexión donde estudiantes, profesores y miembros de la comunidad universitaria se reunieron para profundizar en el significado espiritual, cultural y humano de la Cuaresma.
Con una amplia asistencia, la ceremonia se desarrolló en un ambiente de recogimiento, emoción y solemnidad, ayudándonos a prepararnos interiormente para la llegada de la Semana Santa.
La Cuaresma, tiempo de recogimiento
Antes de cada una de las intervenciones literarias, se interpretaron en directo varias marchas procesionales a violín y violonchelo. Piezas tan emblemáticas como “Virgen del Valle”, “Quinta Angustia” o “La Esperanza de María” contribuyeron a crear un clima propicio para la introspección. La música actuó como nexo entre cada exaltación, aportando profundidad emocional y subrayando la esencia espiritual del acto.

En esta edición, cuatro exaltadores procedentes de distintos ámbitos académicos ofrecieron sus reflexiones personales sobre este tiempo litúrgico.
El primero en intervenir fue Francisco Javier Gautier Herrera, alumno de 2º del Grado en Derecho. Su discurso abordó la Cuaresma como un tiempo de conversión, espera y preparación para la Semana Santa, incidiendo en la fe como respuesta natural al amor de Dios. Entre los fragmentos más destacados de su intervención, el alumno evocó momentos vividos junto a su hermandad y su familia: “Y después de la Santa Misa de Palmas, en familia, nos vamos hasta la calle Cuna… suena el sol en el cielo, y en la tierra a golpe de tambor y corneta… no hay otra palabra: que se pare el tiempo, no quiero que se acabe este bendito momento”.

El profesor José Manuel Sanguino Sánchez tomó la palabra a continuación, ofreciendo una mirada más teológica y pedagógica sobre la Cuaresma y la Semana Santa en Sevilla. En su intervención reivindicó la dimensión espiritual, cultural y emocional de estas celebraciones, definiéndolas como un latido que conecta a la ciudad con su identidad más profunda. “Vengo a hablar de una fe que no se encierra en los templos… Porque en Sevilla, Dios sale a la calle. Y sale para encontrarse con su pueblo. Con el que cree… y con el que duda”.

La tercera intervención corrió a cargo de Reyes Ruiz-Giménez Pomar, alumna de 1º del Ciclo Superior de Integración Social de CEU FP Sevilla. Su discurso puso el acento en el compromiso cristiano y en la necesidad de vivir activamente la fe durante la Cuaresma. “La fe no es teoría, es valor y es presencia… Solo es lícito mirar al hermano desde arriba cuando es para levantarlo, para sanar su herida o devolverle la vida”. Sin duda, una reflexión que invitó a los asistentes a vincular la vivencia espiritual con la acción caritativa.

Finalmente, el alumno Clemente Ceballos Galán, de 4º del Grado en CCAFyD del Centro de Estudios Universitarios Cardenal Spínola CEU, cerró el turno de exaltaciones con un discurso cargado de cercanía, recuerdos familiares y vivencias personales. Su intervención puso el broche final a una mañana en la que fe, emoción y tradición se entrelazaron de forma natural.

Un compromiso con la formación integral del alumno
La XXI Exaltación de la Cuaresma volvió a evidenciar el firme compromiso de la Universidad CEU Fernando III con la formación integral de sus alumnos, promoviendo actividades que complementan el ámbito académico con el crecimiento personal y espiritual.


Vida Universitaria reafirma así su misión de generar espacios que fomenten la reflexión, el encuentro y el enriquecimiento común, especialmente en momentos señalados del calendario litúrgico.



