Formar a los estudiantes en las disciplinas fundamentales de la gestión empresarial en un entorno internacional y multicultural, comprendiendo las diferentes áreas funcionales de una organización y sus interrelaciones.
Impulsar el espíritu emprendedor, la autonomía y la responsabilidad en los estudiantes, desarrollando su capacidad de iniciativa para acometer proyectos empresariales.
Crear el hábito de pensar y actuar como un directivo de la alta dirección, creando, de esta forma, su inclinación a actuar de forma eficaz, con determinación y responsabilidad.
Desarrollar habilidades prácticas de liderazgo, como son la comunicación, el trabajo en equipo, la gestión del tiempo y otras habilidades interpersonales.
Comprender el comportamiento humano en las organizaciones, y adquirir la capacidad de gestionar personas.
Mejora de la capacidad personal para analizar e identificar los problemas en el entorno empresarial y sus causas, distinguiendo los hechos de las opiniones.
Desarrollar la capacidad de tomar decisiones con metodología y en un proceso de mejora continua.
Capacidad para el análisis y la comprensión de la información financiera de las empresas, incluyendo la información financiera de empresas multinacionales.
Desarrollar en los estudiantes los conocimientos y la visión necesaria para elaborar un modelo de dirección comercial, alineado con la estrategia de la compañía, y poder llevarlo a cabo.
Formar a los estudiantes para que puedan utilizar la tecnología como herramienta de apoyo a la gestión empresarial.
Conocer el entorno jurídico (civil, mercantil, laboral, fiscal y concursal) al que se ve sometida la actividad empresarial, y cómo afecta a las distintas áreas de la organización.
Dotar a los estudiantes de los conocimientos y habilidades necesarios para desenvolverse en un entorno empresarial.
Fomentar el espíritu crítico y la capacidad analítica e investigadora en el ámbito de la empresa.