El torneo universitario de debate más antiguo de España, InterCEU, ha celebrado su XXI edición en el campus de la Universidad CEU Fernando III de Sevilla, consolidándose como una cita de referencia dentro del circuito nacional de debate académico. Durante más de dos décadas, este torneo se ha caracterizado por su carácter rotatorio entre las universidades CEU, fomentando el intercambio universitario y la excelencia en oratoria, argumentación y pensamiento crítico.

Por eso, es todo un honor para nuestra universidad, la CEU UF3, acoger esta edición. Sin duda, ha supuesto una gran oportunidad para que los estudiantes participantes y los principales clubes de debate del país visiten nuestras instalaciones.
Este objetivo ha sido posible “gracias al enorme trabajo conjunto de toda la comunidad universitaria y al impulso de Pablo Gutiérrez de Cabiedes, vicerrector de Internacionalización, y Carolina Wisner, decana de la Facultad de Ciencias Empresariales y Jurídicas, grandes promotores de esta iniciativa”, ha subrayado Jorge Álvarez, director del Club de Debate CEU. El evento contó también con la intervención de Leonor Rodríguez, vicerrectora de Estudiantes, que quiso destacar el valor formativo del debate en la educación universitaria.


En esta XXI edición han participado, junto a las cuatro universidades CEU —CEU San Pablo, CEU Cardenal Herrera, CEU Abat Oliba y CEU Fernando III—, estudiantes de instituciones con amplio recorrido en el ámbito del debate competitivo andaluz, como el Club de Debate Universitario de Córdoba (CDU) y Cánovas Fundación de Málaga. A ellos se sumaron equipos de la Universidad Francisco de Vitoria, la Universidad Pontificia Comillas y los Colegios Mayores Alcalá, Pino y SEPI de Madrid, lo que reforzó el carácter abierto y plural del torneo.
La adquisición de la nacionalidad española, a debate
Durante dos intensos días de competición, los participantes debatieron sobre una cuestión de plena actualidad social y jurídica: “¿Debe restringirse el actual modelo de adquisición de la nacionalidad española?”. Esta temática permitió confrontar posturas complejas desde diferentes disciplinas, obligando a los equipos a profundizar en el análisis normativo, social y político, así como a fundamentar sus argumentos en datos, legislación y estudios académicos.
Los debates destacaron por su alto nivel, con la convivencia de equipos muy experimentados junto a otros que se estrenaban por primera vez en una competición de estas características. “Desde la valentía y el entusiasmo de los debutantes hasta la profundidad argumentativa, el uso riguroso de fuentes y la brillante retórica de los equipos más consolidados, el torneo fue una auténtica lección de pensamiento crítico y análisis riguroso”, ha recalcado Jorge Álvarez.

Más allá de la competición, InterCEU ofreció a los estudiantes una experiencia formativa integral. Preparar un torneo de debate implica semanas de trabajo previo, organización interna, reparto de tareas y coordinación estratégica. “Aprender a confiar en el equipo, gestionar tiempos y asumir responsabilidades ofrece una experiencia muy cercana a cómo se trabaja en el mundo profesional”, señaló el director del Club de Debate CEU, destacando el valor transversal de estas competencias para cualquier ámbito laboral.
La gran final enfrentó al equipo del IEB, compuesto por Teresa Delgado, Inés Rodríguez y Antonio Benítez, y al equipo de la Universidad CEU San Pablo, formado por Alejandra Lozano, Marta Matanzo, Luis Gutiérrez‑Jodra y Rafael Fernández. Aunque el CEU San Pablo llegó a la final como el equipo mejor puntuado del torneo y Rafael Fernández fue reconocido como mejor orador individual, tras la deliberación del jurado el equipo del IEB se alzó finalmente con la victoria.
Un torneo histórico, una nueva sede y una experiencia académica y humana única que ya forma parte de la historia de InterCEU y, cómo no, de la Universidad CEU Fernando III.


