El Observatorio Tomás Moro celebró un Seminario sobre seguridad europea y mundial que reunió a especialistas de distintas áreas para analizar el retorno de la guerra, la transformación de las amenazas y el papel de Europa en un escenario internacional cada vez más inestable. La jornada se desarrolló en formato de mesa redonda, con preguntas dirigidas a cada ponente de manera dialogada y un debate conjunto final, lo que favoreció el contraste de perspectivas académicas y profesionales.
El encuentro estuvo moderado por Carlos Espaliú, profesor de la CEU UF3 y director del Observatorio Tomás Moro, quien también respondió a las principales cuestiones planteadas durante la sesión. En la mesa participaron Alberto Priego Moreno, profesor agregado de Relaciones Internacionales y jefe de estudios de la Facultad de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), que abordó la cuestión rusa; Marycruz Arcos Vargas, profesora titular de Derecho Internacional Público de la Universidad de Sevilla y directora del Centro de Documentación Europea, centrada en la defensa y seguridad europea; y Fernando Delage Carretero, profesor titular de Relaciones Internacionales de la Universidad Loyola (Sevilla), que analizó el papel de China.
Completaron la mesa los profesores de la CEU UF3 Luis Villar, sobre ciberseguridad, guerra híbrida e industria de defensa; Borja Montes, sobre política exterior de Estados Unidos y la OTAN; y Teresa Sánchez, que se ocupó del escenario de Oriente Medio, con especial atención a Israel e Irán.
Durante el seminario se analizó cuáles fueron las principales amenazas para la seguridad europea en el contexto actual y cómo han evolucionado en los últimos años.
Ahondando en esta cuestión y tras la celebración de esta jornada, Carlos Espaliú señala que la amenaza más relevante a la seguridad europea es Rusia, al tratarse de una potencia que ha invadido un país europeo que ha solicitado su adhesión tanto a la OTAN como a la Unión Europea. A ello se suma, explica, “una política de provocaciones en los últimos meses mediante el envío de drones o aeronaves al espacio aéreo de varios Estados miembros de la UE”. El moderador advierte, además, de la pérdida de sintonía entre Estados Unidos y la Unión Europea, un factor que puede intensificar los efectos y la peligrosidad de otras amenazas externas.
La seguridad europea en el contexto global
En cuanto al papel de Europa en la seguridad mundial, Espaliú recuerda que la Unión Europea no dispone de competencias exclusivas en política exterior, seguridad y defensa, cuya responsabilidad sigue recayendo principalmente en los Estados miembros.

Esta circunstancia dificulta la unidad de acción y explica por qué la UE lo tiene complicado para actuar como un actor de primer orden en las relaciones internacionales y, por tanto, afecta a la seguridad europea a nivel global. No obstante, subraya que Europa desempeña un papel esencial en la promoción de sus valores, como la democracia, el Estado de derecho, la libertad, la igualdad y la dignidad humana. Esa misión, afirma, no tiene precio en la sociedad internacional y, junto a la prosperidad económica, “convierte a la UE en una auténtica isla de bienestar observada con admiración y envidia desde otras regiones del mundo”.
El seminario no solo analizó la seguridad europea, sino también abordó la transformación del concepto de seguridad internacional. Espaliú explica que “factores como los conflictos híbridos, la ciberseguridad, la desinformación o incluso las pandemias influyen de manera decisiva en la nueva forma de entender la seguridad. Esta deja de concebirse simplemente como la ausencia de guerras armadas y pasa a desarrollarse en una zona gris, impulsada por la revolución tecnológica, donde los enfrentamientos se producen en redes sociales, internet, medios de comunicación y mercados, utilizando herramientas mucho más diversas que las puramente militares”.
Desde una perspectiva académica y social, el moderador defiende la importancia de generar foros de reflexión como esta jornada. Señala que “la misión de la universidad consiste en analizar los grandes problemas contemporáneos para aportar ideas claras y objetivas que ayuden a las autoridades políticas y sociales en la búsqueda del bien común”.
En este contexto situó el nacimiento del Observatorio Tomás Moro, concebido como un espacio de estudio e investigación en relaciones internacionales, articulado a través de seminarios, congresos, mesas redondas y publicaciones académicas de calidad.
A lo largo del curso, se han organizado tres jornadas presenciales en Sevilla —sobre el ataque de Estados Unidos a Venezuela, la lucha contra la inmigración irregular en el Mediterráneo y la vuelta de la guerra a las relaciones internacionales—, además de dos seminarios sobre derechos humanos en colaboración con la Universidad de Oxford. Tras el análisis de la seguridad europea y mundial, de cara al final del curso, anuncia la publicación de un libro, fruto de un proyecto de investigación, y la celebración de un seminario en julio en Oxford sobre el papel de la Santa Sede en la escena internacional.











