José Luis García-Palacios, presidente de Caja Rural del Sur, fue el invitado de la segunda edición de Encuentros en Torre Sevilla, organizado por la Universidad CEU Fernando III y COPE.

El II Encuentro en Torre Sevilla tuvo como invitado a José Luis García-Palacios, presidente de Caja Rural del Sur y su Fundación. Joaquín López, director de COPE Sevilla, condujo el acto y para la presentación del protagonista aludió a su carrera profesional, poniendo de relieve su amplia experiencia y los cargos de responsabilidad que ha ostentado.
El encuentro contó con la presencia del vicepresidente de la Fundación Universitaria Fernando III El Santo, Juan Jurado: el rector de la CEU UF3, José Alberto Parejo; el adjunto a director general de CEU Andalucía, Juan Álvarez; y del director de Relaciones Institucionales, Enrique Belloso. Igualmente, asistieron directivos de ASAJA, FERAGUA, ANCCE y del Real Club de Enganches de Andalucía.

José Luis García-Palacios comenzó explicando las diferencias entre un banco tradicional y una cooperativa de crédito como la que preside -Caja Rural del Sur-, “estas últimas son cien por cien privadas, no cotizan en bolsa, En nuestro caso, tenemos 150.000 socios propietarios, que no se reparten sus beneficios, sino que estos se revierten para dotar de más solvencia a la entidad, por lo cual nadie se lucra”. Además, subrayó que las cooperativas de crédito “son inamovibles en sus principios y valores”.
El sector primario es clave
Tras este inicio, defendió la importancia del sector primario, “si lo dejamos caer, el resto de los sectores irán cayendo tras él, por algo es el primero, el origen” y reconoció que “la PAC -Política Agrícola Común- ha sido esencial, pero su evolución no ha ido acorde a la realidad”. Igualmente, criticaba la falta de información sobre el Acuerdo UE-Mercosur frente a los aranceles con EE. UU, “ambas cosas tienen mucha importancia, pero quizá me preocupa más lo primero por la poca atención que se está prestando”.
Respecto a los grandes retos a los que se enfrenta el sector agroalimentario, mencionó “el agua y la mano de obra, la protección a los productores europeos frente a los que vienen de fuera y la consideración de sector estratégico para poder defender sus intereses de manera proporcionada a lo que representa”.
Por último, puso en valor el papel de las universidades -tanto públicas como privadas-, “todas ellas son necesarias, probablemente las segundas tengan más libertad de maniobra para dar respuesta a la demanda de formación específica en este ámbito de los jóvenes”; y también recalcó que la formación profesional se ha revelado como una potente vía de preparación laboral.