Es una de las grandes preguntas que se plantean los estudiantes universitarios en su último año de carrera: ¿debería lanzarme a la búsqueda de empleo, o seguir formándome un poco más con un título de posgrado? Sin duda, estudiar un máster en la universidad siempre jugará a tu favor, y no solo por las ventajas que puede representar para tu empleabilidad futura. Cuanta más formación poseas, más habilidades profesionales podrás desarrollar y mejor desempeñarás tu trabajo: créenos, ¡todo son ventajas!

Y, sin embargo, es normal que te preguntes si realmente vale la pena lanzarse a la aventura del posgrado, qué criterio es mejor aplicar para elegir el título, o qué momento es el idóneo para estudiar un máster. No se trata de una decisión sencilla, pero sí una que puede resultar determinante a la hora de acceder a según qué puestos de trabajo.
Perfiles de acceso a los títulos de máster
Como norma general, para estudiar un máster es necesario estar en posesión de un título universitario oficial, ya sea español o extranjero, pero homologado. En definitiva, tendrás que estar graduado o facultado, según tu país de origen, para acceder a las enseñanzas de posgrado. Por lo tanto, no te resultará posible combinar tus últimos años de grado con un máster, por ejemplo. Deberás en todo caso seguir la secuencia de aprendizaje que marcan los tres ciclos universitarios reconocidos en España:
- Primer ciclo, correspondiente a los estudios de grado (240 créditos ECTS).
- Segundo ciclo, en el que se encuadran todos los títulos de posgrado que, según su nivel de profundidad, pueden adquirir diversas formas: títulos de especialización, diplomas o másteres.
- Tercer ciclo, que corresponde a los estudios de doctorado y que da acceso tanto a la carrera como docente como a la de investigación.
Entonces, ¿quién debe estudiar un máster y en qué momento? No existe una respuesta inequívoca, desde luego, y aquí entran en juego muchos factores como la propia motivación, el área de estudio o la habilitación profesional. En este último caso, el título de máster puede ser un requisito indispensable para poder ejercer una de las profesiones reguladas que existen en España, como es el caso de los arquitectos, psicólogos o abogados, entre otros.
En el resto de casos, estudiar en máster es una opción por la que te puedes decantar en cualquier momento de tu carrera, tanto si eres un recién graduado como si ya cuentas con cierta experiencia profesional. El perfil de acceso a la mayoría de los posgrados es mixto, y contempla tanto a personas que desean extender sus estudios uno o dos años más para salir al mercado laboral con una formación mayor, como a profesionales que se quieren reciclar o actualizar conocimientos.
Diferencias entre máster universitario y máster propio
Los estudios de máster tienen, en general, una duración de uno o dos años y una carga lectiva de 60 ó 120 créditos ECTS. Su objetivo no es otro que el de aportar conocimientos más específicos a los titulados, y normalmente se focalizan en áreas muy concretas para favorecer su desarrollo profesional. Así, por ejemplo, un graduado en Derecho que esté interesado en adquirir un bagaje más técnico centrado en Ciberseguridad y otras cuestiones tecnológicas aplicadas al ámbito jurídico puede cursar un Máster Universitario en Derecho Tecnológico y Digital; o quizás prefiera adentrarse en el mundo de la cooperación internacional, por lo que posiblemente un Máster Universitario en Relaciones Internacionales y Diplomacia se ajuste más a sus necesidades o expectativas.
Ya sea para satisfacer un deseo de diferenciación, por actualización de conocimientos o porque buscas un cambio de rumbo profesional, existen cientos de títulos de posgrado en las universidades andaluzas entre los que poder elegir. Sin embargo, hay un factor determinante que te puede ayudar a decantarte por un tipo u otro de título de posgrado: su carácter oficial o propio.
Los másteres más demandados en España en la actualidad se relacionan con el Big Data, la Ciberseguridad, las Finanzas (MBA), el Marketing Digital o la Biotecnología
Si buscas estudiar un máster reconocido en todo el Espacio Europeo de Educación Superior, que te proporcione acceso a los estudios posteriores de doctorado y que te puntúe, por ejemplo, si vas a presentarte a una oposición, decántate siempre por un máster universitario. Si, por el contrario, estás buscando avanzar en tus conocimientos y enriquecerte curricularmente, sin intención de proseguir tu carrera hacia la docencia o la investigación, un máster propio puede ser una excelente opción. Se trata de títulos acreditados por la universidad que los expide y que responden a sus criterios de calidad y exigencia académica.
En la Universidad CEU Fernando III de Sevilla puedes acceder a un completo catálogo de título de posgrado, que contempla tanto estudios de máster universitario como de formación permanente, ¡seguro que encuentras uno que responde exactamente a tus objetivos de aprendizaje!

5 beneficios de estudiar un máster en la universidad
Cualquier aporte formativo que añadas a tu perfil, esté o no relacionado con tu profesión, sumará valor a tu curriculum: idiomas, liderazgo, gestión de proyectos… Sin embargo, conectar tus estudios de grado con un máster es lo que profesionalmente te hará destacar sobre los demás, especialmente si uno de tus objetivos es encontrar un trabajo mejor o escalar salarialmente: ¿cuáles son los beneficios que aporta entonces estudiar un máster?
- Crecimiento personal y desarrollo de habilidades transversales, que son cada vez más valoradas por los empleadores. El carácter profesionalizaste de los títulos de posgrado hará que, en la gran mayoría de los casos, trabajes habilidades como el pensamiento crítico, la gestión del tiempo, la comunicación o el trabajo en equipo: ¡recuerda que no se estudia de la misma manera en la carrera que en un máster!
- Especialización en un campo concreto, o la posibilidad de combinar distintas áreas de conocimiento. Existen así, por ejemplo, periodistas que cursan títulos del área de Ciencias Políticas o fisioterapeutas que buscan centrarse en el tratamiento y prevención de las lesiones deportivas. En todos los casos, estudiar un máster puede convertirte en experto en una área determinada (y los expertos son profesionales altamente demandados y reconocidos).
- Mejora de la empleabilidad y oportunidades laborales, que es sin duda la gran ventaja de estudiar un título de posgrado. La mayoría de las empresas valora positivamente a los candidatos que cuentan con estudios avanzados, ya que demuestran un mayor compromiso, conocimientos más específicos y una capacidad de análisis más marcada. Además, algunos puestos requieren específicamente estar en posesión de un máster para poder acceder a ellos.
- Desarrollo de una red de contactos profesionales o networking, algo muy habitual en el caso de títulos de las áreas de Marketing o Empresa. La posibilidad de conectar con profesionales en activo, otros compañeros que ejercen en tu sector o participar en eventos B2B te abrirá la puerta a futuras colaboraciones, prácticas u oportunidades laborales. Solo en el área de alumni, CEU cuenta con una red de más de 230 000 egresados en los cinco continentes, ¡imagina las posibilidades que se te pueden abrir, sea cual sea tu área de conocimiento!
- Acceso a la investigación y al doctorado, especialmente si cursas un máster universitario oficial y visualizas tu futuro como profesor en la universidad.
Como ves, son muchos los motivos que pueden reforzar tu decisión de estudiar un máster tras tus estudios de grado. Ahora solo te queda elegir qué título de posgrado es mejor para ti atendiendo a tus objetivos, la modalidad que buscas y el tiempo que deseas dedicar a esta formación avanzada: ¡seguro que encuentras un programa adecuado a tus expectativas!




